miércoles, 6 de mayo de 2009
Paradero
Esta es
Mi aldea
De palabras
Mi propia
Comala
En
Murmullos
De tinta
viernes, 1 de mayo de 2009
Casandra y los ecos que aún somos.
«Si sois lo bastante estúpidos para desatar guerras, entonces tendréis epidemias»
Doris Lessing

Narra la mitología griega que a cambio de un encuentro carnal, Apolo, dios de la luz y del sol, y a su vez de omnipotentes patrimonios sobrehumanos, ofreció a la hija de Príamo, Casandra, el poder de la adivinación. Ella aceptó el trueque erótico, pero antes pidió poseer la videncia. Seguramente que Apolo, ya sumido en el ardor del bajo vientre aceptó conferirle el regalo; y una vez que Casandra sintió el presagiar por sus venas sin más se negó a dar su cuerpo. Hombres y mujeres, dioses y traiciones, calentura y desconfianza. Pares palpables de historia y palabras.Oscar Wilde tuvo el arrojo de escribir que cuando Dios creaba al hombre sobreestimó un poco su habilidad. Y ésta es una frase totalmente hiriente porque agrede tanto al dios que esculpe como al hombre que intenta escapar de sus manos. Sin embargo es una frase cierta. Todo espejo sobreestima su reflejo, y basta observarse a menudo para ver la verdad traslucida en sí misma. Apolo no sobreestimó en venganza, iracundo se lanza a besarla y al robarle sus labios le roba a su vez la confianza. Su intención no es despojarla del obsequio del augurio, su propósito es maligno, insano, pleno de toxicidad. No se limita a tomar lo que ha dado, sino en dar un mal eterno. ¡Vas a seguir conservando la gracia! ¡Pero nadie jamás va a creerte! …y así comenzó su tragedia y la nuestra.Advierte Casandra, ¡No permitas que Paris visite Grecia, ese será la apertura del odio! Príamo ignora su consejo, Paris roba a Helena y es insidia consabida.¡Ese caballo está colmado de guerreros, hay que quemarlo cuanto antes! Nadie advierte la verdad en sus palabras y el fuego arremete con Troya.¡Huelo sangre, huelo sangre! Gritaba en su histeria Casandra. Pero nada la salvó de sumergirse en el potaje bermejo que pulsaba entres sus senos.¿Cuál es el pecado de Casandra si su mismo nombre significa su advertencia? “La que enreda a los hombres” No hay entonces excusa para un sumo dios que ignoró los bosquejos desnudos de un ser hermoso que eligió retractar su palabra.Casandra no miente, no inventa presagios, no desvanece al sentirse ignorada; ella insiste, ruega, reclama, delira. ¿Qué es Casandra en el presente? ¿Una omisión de un acuerdo? ¿Un mito antiguo? ¿Una memoria ya en polvo? … Casandra es la perenne indiferencia disfrazada de nosotros.Indiferencia a los rostros, a las calles, a los ruidos, al fantasma del murmullo. Indiferencia a los muros, al asfalto, a los nidos, al cimiento, a las flores de las tumbas. Indiferencia a las letras, al emblema en las miradas, a la jerga de las aves, al garabato del viento. Indiferencia a las albas que aún bajan al pueblo, al horizonte que aún viene, al donaire de las luces, al garfio del beso. Indiferencia al sonido de un piano, al interés de un maestro, al desvelo de una madre. Indiferencia a las leyes, al respeto por los niños, por las selvas, por su esencia, por los mares, por su ensueño. Indiferencia ante el crimen, al tsunami de las drogas, al tatuaje indescifrable en las paredes.Indiferencia hacia el odio, al desgano habitual, al fervor por la mentira. Indiferencia a un cerca que se jacta en mantenernos divididos y a un petróleo que a jurado terminarse. Indiferencia ante esos niños que ven a una corte suprema humillar su bienhechora y honrar los demonios. Indiferencia a esas mujeres que amanecen bajo tierra. Digámoslo así: indiferencia ante la indiferencia. He iniciado mi texto abrigado en Casandra, pero no es casualidad que esto suceda, ser aspirante a poeta me saquea la indiferencia. Voy a explicarme; sólo ver una retórica portada proyecta mis manos a un libro, tal fue el caso de un retrato que estampa tres mujeres afganas caminando una tras otra con sus velos morados y sus rostros ocultos. Todo su cuerpo cubierto con telas sitiando su Islam y su piel, un muro gris carcomido descansando sobre un suelo gris bajo un cielo que adivino como gris. El título mismo es imán a mis ojos, “El viento se llevará nuestras palabras” No hay indiferencia que me expulse, mucho menos al saber que la autora es Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura 2007, y en sus páginas describe los engendros repugnantes de la ocupación soviética en Afganistán. Tengo tantos libros por leer que es sensato alejarme y dejar temas foráneos para luego, pero qué es lo foráneo cuando sólo es un mundo y es una la sangre. Doris Lessing describe el efecto Casandra en un libro pequeño pero enorme de pobreza, de injusticia, de mutilaciones… y de indiferencia. Cito textual: “En estos días Casandra no es un ser inspirado por los dioses, ni una vieja llorona abandonada en una esquina, ni un soldado veterano que lo perdió todo en alguna guerra. Casandra es un grito de alerta que viene de todas partes, en particular de los científicos, cuya función es saber qué puede suceder, de la gente de todas partes que se preocupa por los asuntos públicos, de cualquier ser pensante. Podría decirse que todo mundo se ha convertido en Casandra, pues no queda nadie que no vea el desastre que ya se avecina. Todos los desastres son evitables, es decir, evitables si en verdad controlásemos nuestro destino, como creemos que hacemos, o como se supone que pensamos que hacemos, a juzgar por lo que decimos. Pero somos una raza imprudente e irresponsable. No deberíamos fabricar armas nucleares, no deberíamos ir a ninguna guerra, no deberíamos envenenar los océanos, deforestar montañas, ni liberar más radiactividad” Yo sí puedo creer en Casandra, he encontrado la herramienta para hacerlo, he encontrado en los versos el contraveneno de la indiferencia. Casandra es un efecto cotidiano, pero también la poesía; no es Casandra ajena a nadie, pero tampoco lo son las palabras; Casandra quizás sea infinita, la poseía sin duda lo es. Ella es el estribo que permite sostenerme y preservar mi certeza de que el viento no se lleve las palabras que aún nos salvan.Yo nazco diario en mis versos, el gran Gabo dice que los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez. Por eso he elegido aspirar a poeta, porque sólo el universo de los versos es capaz de llenar mi vacío y de hacerme nacer. Y un verso puede ser una lectura, puede ser una canción, una guitarra, puede ser una caricia, un par de billetes, un refugio, un trago de vino. Un verso es respuesta, un verso es paseo, un verso es la influencia que arranca un suspiro y lo trae a nosotros, un verso es la pasión que lo dota de fuerza y que apunta sus espinas a la indiferencia. Hay un muro que deslinda lo que es nuestro, pero nuestro es todo el mundo, y nuestra es la vida que gira en un aire que gira en sí mismo. La vida nos ha sido dada ― dice Ortega y Gasset― pero a su vez nos señala que no se nos ha dado hecha. Yo encuentro en los versos la forma de hacerla, pero también soy un hombre que encuentro mi vida enfrentando a la misma Casandra que ahora nos observa en la penumbra de un mundo sombrío incrustado en la madera de una caballo destinado a arder de nuevo.
Fausto Vonbonek.
Imagen: Ajax y Casandra (Solomon Joseph, 1886)
miércoles, 29 de abril de 2009
Ante la Pandemia, una acción positiva: leer poesía!
La OMS (Organización Mundial de la Salud) no puede ni debe negarlo, por ello hoy Margaret Chan, directora general del organismo emitió en Ginebra una alerta mundial Fase 5 para todo el planeta. Lo aterrante es que son sólo seis. Se trata de un virus sin rostro, o al menos aún desconocido, sin embargo los síntomas son conocidos: son los mismos de una simple gripa. La diferencia es que avanza y demuele la vida.
Sí, la humanidad está en riesgo y los hombres inician su guerra esta vez declarada por un enemigo que puede matar a millones si no se le encara con toda unidad y energía.
Hemos sido testigos de cómo en tan sólo unas horas el mundo ha cambiado su aspecto. Ahora luce inseguro y la gente ha corrido a esconderse en sus casas. Los hechos son graves, muy graves, pero afortunadamente la prevención es genuina y también oportuna. La contingencia ha mermado los rostros y el alma de muchos. Las noticias estresan, las calles se quedan vacías, la gente se invade de miedo. Por ello he decidido salir a ofrecer Poesía, pero no estoy solo en ello, mi novia Lilyán ha tenido una idea: Fraguar enunciados que alienten a muchos a hacer algo bello: leer poesía.
Cuando algo amenaza de manera colectiva nuestra seguridad o nuestra salud, suelen suceder una de estas cosas: histeria colectiva, parálisis colectiva o toma de conciencia colectiva. En la actual crisis que estamos viviendo en el mundo, por la amenaza del virus de influenza porcina, está teniendo lugar la mejor de las tres reacciones. En lo general, las personas estamos atentas a las indicaciones de las autoridades sanitarias, estamos acatando las medidas de prevención para evitar que el virus siga propagándose, y con ello, estamos cuidándonos unos a otros.
Más allá del esfuerzo personal por cuidarnos y proteger a los nuestros, cada uno desde su trinchera, contribuye de la forma en que puede al bienestar colectivo. Fausto Vonbonek, me dio el ejemplo de esto con su iniciativa: ¡Ante la epidemia, decide salir a ofrecer poesía!
Juntos, iniciamos una lluvia de ideas y reunimos el siguiente compendio de frases alusivas a la poesía como un antídoto contra el pesimismo y la parálisis provocada por el miedo que no nos sirve de nada.
Lilyán de la Vega ... (Los cuarenta y sus alrededores)
¡¡¡Vacúnese con poesía!!!
Ser feliz es bueno para la salud. Leer poesía es bueno para ser feliz.
¡La poesía es el mejor tapabocas!
Prevén la influenza: no la beses, ¡declámale poesía!
¡La poesía jamás cerrará sus fronteras!
La poesía es contagiosa, pero no mata.
La poesía es fase cero
Contágiate de poesía bajo tu propio riesgo, no hay vacuna.
La poesía es vida eterna.
Permanezca en su casa, lea Poesía.
¡La poesía prolonga la vida!
La poesía y el amor fortalecen las defensas.
¡Leer poesía es el mejor antivirus del mundo!
Aquí tenemos el mejor antiviral: Poesía.
Vacúnese aquí: ¡Lea poesía!
La influenza no ataca jamás a quien lee poesía.
Poesía no rima con Pandemia, pero sí con Buen Día.
Estimule su sistema inmunológico: lea poesía.
No sé si soy inmune a la influenza, pero con poesía soy inmune al desamor.
Poesía: la mejor vitamina para la vida.
Disemínala: ¡propaguemos una epidemia de Poesía!
Desestrésese aquí, lea poesía.
¿Qué mejor pandemia que la de la poesía?
Poesía: la pandemia que cura las almas.
Pandemia de Poesía: propágala.
¡Pandemias no, Poesía sí!
Práctica segura: leer poesía.
El mundo lo pide: lea poesía.
El mundo está en pausa: es momento de leer poesía.
Y sus últimas palabras fueron: "cómo extrañaré la poesía"
Lavarte las manos y leer poesía: ¡que buenas costumbres!
No bese ni abrace, hagale el amor con poesía.
Inocúlate con poesía y buen humor.
Abrázalo con poesía: es amoroso y seguro.
La poesía endulza los antivirales, y el carácter.
La poesía rejuvenece, porque hace feliz.
Órdenes de la OMS: ¡lea poesía!
La aglomeración de personas puede ser riesgosa; la aglomeración de letras puede ser POESÍA.
¡Lávate las manos con jabón, y el alma con Poesía!
¡Ay, vida! No me mereces. Atte. La Poesía.
La vitamina C está en la naranja y la guayaba; la Poesía está en tu corazón.
La poesía no evita la influenza, pero sí evita la amargura.
La poesía es la sangre de cordero que cubre las puertas y ahuyenta las plagas modernas.
Medidas preventivas para la epidemia de influenza:
-Lávate las manos con frecuencia
-Usa cubrebocas
-No asistas a lugares concurridos
-Compra un libro de poesía y enciérrate a soñar.
Ahora es tu turno!!! Bienvenidas nuevas frases. Las mejores serán publicadas tanto en Pareidolias como en Los Cuarenta y sus Alrededores.
domingo, 26 de abril de 2009
Gentilhombre
Viento volvió sin tu cuerpo
Nunca tu olvido aromó una
Promesa
Nunca incumpliste el
Deseo de una letra
Fuiste tu propia caricia
Tu propio sahumerio
Tu trago de fuego en el
Bar de la tinta
Tus ojos existen aquí en tus
Palabras
Tus manos conmueven las
Cosas
Tu risa construye escaleras
Tu fuerza aun pronuncia
Humedades
Estás donde nadie
Donde todo es silencio y
Calladas espigas
¿Dónde tus huesos, poeta?
¿Dónde tus ojos bendicen palabras?
Ya no respondas
Deja que el viento
Aquel que exilio tus latidos
Confiese y comparta el remanso
En que habitas
Y que sea tu pasión
Tu manojo de musas
Las letras que tomen tu mano y
Te sienten aquí en su regazo a
Escuchar lo que un día escapo
De tu cuerpo
Tu poesía
viernes, 24 de abril de 2009
A mi amigo el jazz
Despertaste a ser jazz
para siempre en un
mundo de pausas.
Donaste tu alma a las
notas venidas de un
rayo de hielo que
solo derrite su canto
con brisas humanas.
¿Qué mineral se amoldó
a las entrañas del
mar con que tocas?
Alma, no era tu alma
una gota de Dios en
tu cuerpo clonado del
tigre infinito.
Zarpa, dolor,
mansedumbres de
roca.
El jazz es el whisky que
bebe la música.
Es el orgasmo sin otro
destino que el tiempo
entre cuerdas, tambores
y exactos destiempos.
Los ojos del jazz no
vislumbran jamás
horizontes.
Él se reinventa, se anuda,
se muere y reencarna y se
muere a vivir si persiste
el silencio.
Mueran los faunos,
las lunas cretenses,
viva tu oído una
vez que el dragón
desvanezca tu fénix
y encaje tu vida en
la luz lontananza
de un jazz
sincopado.
jueves, 23 de abril de 2009
Aurora
Todos los muertos son muertos
Todos los huesos contienen un
Solo esqueleto
Ellos son el Caballo de Troya en
La cripta terrestre
Nadie ose esculpir sobre un muerto
Palabras de vivos
Todos los muertos se llaman
Naufragio
martes, 21 de abril de 2009
Óleos gitanos
De tus senos nublados que irrumpen la flor que amenaza mi espina
Entro profundo y traspaso la lluvia, pero siempre naufrago
No hay playa distante, no hay faro al reverso del párpado amante
Tu cuerpo es entonces el gramo de mar en que flota mi aliento
Amo, acaricio, penetro, tú ahuyentas los siglos
Somos los dioses que encajan el mar bajo el pubis soleado
Algo se quiebra en tu abismo y entonces no existe el reloj de las sombras
Vuelves así de tu boca, vuelves a ser la mujer, el lamento de diosa
La queja, la euforia desnuda
Cuánta elegía de recuerdos subsiste al otoño
Todo el placer es un trueno en dos cuerpos domando el sudor que deriva el orgasmo
Rompes en mí los poemas, rompes mi sangre, mis huesos, mis armas
Tejes el sari en tu pecho, la real marejada, la marimorena
Ya no hay más mundo de pronto… y qué importa si vuelve el respiro
Crecen las rosas, sólo tu cuerpo es perfecto
Vuelvo del fuego y descorcho en tu vientre esa sal envinada que añejo en mi boca
Oh, estatua salobra, dragón de mis labios, caricia, galope, jauría de pezones
Por qué me derrite tu canto la cera en mi espalda
Por qué tus lunares pronuncian el canto que acalla esta lengua
Las sábanas gimen, tu boca se orienta a un lamento sin voces
Entro, soy barco de siglos cargado de estrellas
Descargo en tu noche el big bang insaciable y la almendra de vida penetra en parvadas de látigos blancos
Un solo rugido se encarna en mil selvas
Y un solo chillar de un sinfín de gaviotas da luz a esa calma en que el alma es estatua
sábado, 18 de abril de 2009
Amor de poetas
Despierto tan sólo a sentir que no
He muerto y que soy inmortal el
Instante en que el alma aprisiona
El orgasmo
Pisamos un mundo que gira en sí
Mismo mareando en su sueño los
Sueños errantes
El mar jamás duerme y la tierra
Despierta a barrer con suspiros
Sus propios silencios sus propios
despojos
Oh del suspiro que fuimos
Somos Prometeos encadenados
Nada ni nadie aprisiona los siglos
Estamos aquí soportando saber
Que estaremos allá donde un feto
Que duerme nos gesta una muerte
Tú naces en mí cuando nazco en
Tus labios y entonces reencarnas
A darme tu vida muriendo en la mía
Estamos expuestos al río de nostalgias
Las calles tampoco comprenden que
No hay caminar más allá de los pasos
No hay corazón en el centro del mundo
Todo es un negro volcán con caballos de
Historia que escapan al tiempo
Tú y yo los miramos correr en las formas
En el andén de los ruidos y en cada estación
Que se atreva a esperarnos
Yo existo en tus ojos y tú en el pulsar de
De una estrella en el piano infinito
La poesía nos define
Es ella la chispa en la arteria del beso
La cañaheja que ostenta el amor que los
Dioses jamás apreciaron
miércoles, 15 de abril de 2009
Ghost Windows
Y hacinó las montañas
La luz fue una gota de sangre
Al procrear con su mano la
Espina del tiempo
Con ella encendió la
Existencia
Confirió a cada estrella un
Susurro de azahares
Y vio que era bueno afilar
Su herramienta en el
Pecho del hombre
Y ahí descanso en
Sus arterias
Luego murió confinado
Observando un fantasma
Al final de un espejo
martes, 7 de abril de 2009
Escamas de plata
Todo es el sueño de un
Llanto de luna flotando
En el agua
viernes, 3 de abril de 2009
YO VOTO POR ELLOS !!!

Inocencia sagaz de voluble intemperie
Para ti es la grenetina de este suelo
Vibración del solar en tiovivos sin crimen
Una uña del viento reencarna una noble advertencia
Ay de aquel que lacere el reloj en que caen tus arenas
Juega con todas tus fuerzas
Es más probable una lluvia en el sol que aplazar este beso en
tu frente durmiendo
jueves, 2 de abril de 2009
Alipus San Olvido
Un jazz en
El alma de
Un Charleston
Ah si el
Bolero en
Que baila el
Planeta
Frenara un
Instante el
Dolor de
Este tango