Mostrando entradas con la etiqueta Poesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesia. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de septiembre de 2011

AÑORANDO A BABEL


Ya es un hecho
Estos versos que no logro crear
los pronuncian las aves como un catequismo
Uno crea los fantasmas y no es comprensible
este hermoso exorcismo
Hoy comprendí que el idioma del viento es
un rezo en común susurrado en secreto
Tiembla estremece se obstina en herirnos
Es unísono el rezo y me obliga a salir
a quedarme a volverme un perfecto aquelarre
a la orilla del sueño
Qué más puedo hacer que saber que si dicen:
¿Quién es ese loco en camisa de fuerza
amarrado a un poema?
Sabrían que se trata de aquel que me mira
mirarme mirarnos

jueves, 29 de octubre de 2009

LA HARLEY DE EVA





Eva encontró en pleno edén una Harley color libertades
Todo fue duda ante el frío del manubrio
Su vientre indiscreto observaba esa piel de cromada textura
Dios modelaba ante Adán una oscura chamarra y un casco de
Rayos
Ella extirpó del subsuelo la roca manzana
Luego el orfebre reptil cinceló una ganzúa
Dios dividía en blancos cuervos su oscura epidermis y
Daba a las hienas su risa estridente
Ella invitó a su pareja a emular el tremor con que rugen los leones
Él declinó ese paseo
Ella encendió los motores del rayo
Puso su pie en la palanca del trueno y
Rompió la membrana del mustio horizonte
Eva recorre las calles del mundo y su oscuro cabello flamea en
Los caminos
Mientras Adán ha ensillado sus sueños en lentas tortugas
Mientras Adán obedece consignas de oscuros graznidos
Mientras un dios se pregunta quién diablos robó su
Carruaje de ensueño y tormentas

lunes, 12 de octubre de 2009

ODA A LAS GOTAS DE LLUVIA


Sin ningún paracaídas
Sin un último deseo
Desnudas
Friolentas
Plenas de amor transparente
Aún sin memoria, sin alas
Sin corazón el corcel de las
Nubes las abre al vacío
Ni una plegaria
Ni una última cena
Ni un maternal primer beso
Trueno de Judas y al viento
Luego infinito y la voz de
Sus cuerpos
Mira, mira su esfuerzo en
Asirse del aire
Es imposible
Oye, oye el idioma que
Inventa su impacto
Siente, respira
Toca la sangre del agua
Lleva hacia ti su
Perfume a argentina
Mira, nadie les llora
Qué indiferencia
Qué devoción del café en
La ventana
Pero mira
Mira esas gotas que aún viven
Mira en sus cuerpos el
Río insostenible
Mira esa gota cualquiera en
El árbol
Cualquiera que penda en
Las tejas
Pronto caerá y yo caeré en
Su caída
Ella se irá tras la arteria mojada
Yo seguiré aquí observando
Viendo las gotas
Viendo morir sus
Suspiros no en vano
Porque sé que este
Mundo vivió en su
Reflejo
Y que en cada
Gotita
Hubo un universo
Por un solo instante

viernes, 4 de septiembre de 2009

LA QUE VUELA


Esa noche tus alas llegaron
Volar fue el deseo más profundo al mirarte desnuda
Soldaste a mi espalda dos nubes y un beso
El mar fue tu frente y la luna una ráfaga inmóvil
Esa noche lloré sobre el techo del llanto
Aprendí de memoria la luz de los barcos
Fui faro detrás de tus ojos
Fui el ancla en tus olas
Fui el Dédalo amante
Volamos
Volé
Revolvimos los vuelos
Supe por fin perturbar los alientos
Esa noche volamos
Esa noche volé tras la misma gaviota
Fui el escribano en tus cartas etéreas
Fui el rayo en tus senos
Fui el golpe de viento que hirió nuestras alas
Fui el aire encendido en un grito indeleble al
Chocar otra vez tu cintura en mis manos

martes, 1 de septiembre de 2009

SUEÑOS MUERTOS



SUEÑOS MUERTOS
(Una página ficticia en el diario de Ana Frank)


Querida Kitty:

Anoche fue como el amanecer.
Triste, como esa tristeza de los hombres serios.
Densa, como la pólvora negra que invade las calles.
A veces dibujo paisajes de soles para poder alumbrar la
penumbra que siento por dentro.
Otras noches bosquejo recuerdos y se me inundan los
ojos de lágrimas. ¡Por favor no le digas a nadie!
Ahora que estoy aquí adentro y desgarro el encierro me
invaden preguntas. Ahora mismo me estoy preguntando
si afuera aún rosas.
¿Dónde estarán refugiadas las flores?
Margot las ha visto en sus sueños y llora una etérea
fragancia que invade el enclaustro.
Puedo escuchar mis suspiros, y al hacerlo, puedo mirar
a través de mis ojos quién es quien me habita.
Sé que no ha habido un pecado en mi vida que encause
estos tapias, y sin embargo he nacido en un tiempo
en que el odio es virtud de los héroes más fatuos.
¿Cambiarán más delante los hombres?
¿Dónde estarán refugiadas las flores?
Dice mi padre que somos humanos, dice mi encierro que no,
que soy de una estirpe marcada con sangre.
Cada día me arrebata lo que no he vivido.
Cada ruido de guerra me priva del juego y de todas las cosas
que ofrece estar viva.
No quiero morirme.
Quiero volver a cruzar por las puertas y entrar a las calles y
entrar en las risas.
Ay, como extraño una risa profunda.
―Voy a decirte un secreto:
A veces, cuando todos ya duermen, me escurro en silencio hasta
ver la ventana.
Cruzo despacio a través de mi miedo y encuentro un pequeño resquicio en la lóbrega tela.
Entonces me asomo, y al hacerlo, siento que atisbo en los ojos del diablo.
Dicen mis dudas que el diablo no existe, dice mi encierro que sí.
Tengo todos los años dispuestos al frente y qué importa, cierro los ojos y vuelvo a nacer y es el mismo destiempo, y las mismas cenizas.
Sin embargo tengo todos los motivos para abrirlos.
Y no siempre estoy triste, hay momentos en que encuentro
memorias que aroman de luz este encierro y me traen las
muñecas que ostentan mis sueños.
Sin embargo ya no sueño.
Nadie sueña entre ruinas oscuras, el blindaje del miedo
captura uno a uno los sueños humanos.
La guerra también aprisiona ilusiones, cada deseo es
numerado, cada suspiro que emana del alma es llevado
a esos campos que apilan infiernos.
Cada brazo de un sueño es marcado con signos que llegan al
hueso.
¿Cómo encontrar el santuario en que duermen las flores?
¿Cómo saber si al abrirse están libres del odio?
— ¿Quieres que te diga otro secreto?
Logro soñar a través de mis venas.
Pero sé que son sólo ilusiones, murmullos de amor que
reclaman un beso, lo demás es silencio, y esa cigarra impasible del
ruido de guerra.
Irreductibles los tanques destrozan lo poco que ostento.
Sé que nací en este mundo en un tiempo imperfecto, pero sé que después de sumar los horrores habrá paz eterna. Después de esta guerra no puede haber otra. No, no puede haber otra. Las flores merecen abrirse sin miedo.
―Voy a decirte un secreto que nunca pensé revelarte:
Hoy que vi a Peter miré en su entrecejo una ruta de escape.
De pronto sentí un gran deseo de ser abrazada.
Peter tiene diecisiete, pero sus años no importan.
Hace meses que el tiempo murió en nuestros años.
He aprendido a llorar sin verter hacia afuera una gota de estruendo.
Dice mi rostro que soy una niña, dice el encierro que soy sólo un rostro semita.
Supongo que afuera aún hay flores.
Ayer, antes de ver la GESTAPO irrumpiendo el refugio,
antes de ser corazones sin cuerpos, lancé diez palomas al cielo y en ellas mis sueños.
Claro que sólo fue un sueño.
Peter y yo contemplamos un mapa deseando vivir un instante a manera de humano.
Tomamos simultáneamente el mundo, juntamos las almas, las manos, y antes del golpe del odio en la puerta, con el aura acogida a los labios nos dimos el beso que nunca nos dimos.
La puerta se abrió con violencia y el mundo jamás nos mostró ese refugio.
— ¿Cómo encontrarte una vez ya sin vida? ¡¿Dónde sembrar nuestras rosas?!
Pero ya no hubo respuesta, un poco después morimos.
Y encontramos, por fin, el santuario del alma.

domingo, 23 de agosto de 2009

Espiral del respiro


Respiramos
un poco de viento,
usualmente una dosis de un
aire difuso y sin fuerzas.
Un respirar vulnerado en la
inerme pared de los seres y
cosas.
Porque quién sino nadie
recuerda que todo respiro va
unido a una rágafa rauda que
irá a desafiar la tormenta,
el tifón del silencio que en
toda la vida ya se ha respirado,
y que en un solo aliento
retorna al final de las
conchas del alma.

miércoles, 12 de agosto de 2009

INDIFERENCIA


Ella me ha despertado
Debiese ignorarla pero su entusiasmo agrede y constriñe cualquier
apatía
Ella es el sentido, la musa, la letra enemiga del confort del sueño
He venido a escribir otra vez cuando estaba a punto de ovillar memorias
Y es que son casi las cuatro y he debido arrancarme de toda caricia y
reabrirme de nuevo a edredones de tinta
Pero fue necesario, es imposible apartar un poema una vez que este vibra y
su voz patalea sin cesar las placentas del verbo
Es como gatos en celo a mitad del descanso
Ellos no dejaran de maullar de la misma manera que el alma del verso le
brama a su orgía
Pero ¿Cómo pasó? ¿Cómo explayarlo ya a punto de aurora?
Sucedió que antes de irme a dormir relegué este poema
Quise escribirlo y de pronto la idea original trascendió en otros mundos
Fui a dormirme a la par de dos nuevos poemas, pero el poema, el que
embestiría a mi lado la palabra indiferencia, ese no germinó
Por eso es que he vuelto, porque estoy consciente que si entrego mi espíritu al
mago del sueño seré indiferente y no debo, no quiero, no soy desalmado
Yo mismo debo observar esos cánones propios
Debo imponer mis palabras al párpado plomo y escribir, ya por fin, el poema a
esa aciaga palabra. Indiferencia
Pero ¿Quién me acompaña?
¿Qué antónimo enfrenta una guerra mortal que combata ese insano vocablo?
Indiferencia
¿A quién pertenece la mano en lo alto? ¿Quién muestra emociones?
Oh, indiferentes
Aún es madrugada, me asomo hacia afuera y ahí, al traspasar los marasmos del
vidrio se encuentra el más diáfano ejemplo
¿A quién sino al éter oscuro le importa esa infausta mujer que deshoja sus canas
lavando la ropa del mundo? Siempre, siempre lavando, siempre tallando,
siempre tendiendo, siempre atendiendo
Me pregunto a qué hora de todas las horas eres tú la mujer que tú eres
Desde un quinto piso te puedo mirar y sentir como lavas las letras que van transcurriendo
Todas ellas son tuyas, pero tú lo ignoras, sólo lavas y lavas y lavas
Lavas la ropa como si el cielo apurara impaciente tus brazos, como si el manto del
alba esperara el color que tus manos restriegan
La indiferencia del mundo recae en tus ojos y tú la humedeces totalmente estoica
Tu detergente es tu humilde mirada, la indiferencia es la mugre que cae por los caños
Tintorería es más que un sueño
Te miro y mis ojos jabonan la lluvia de la misma manera que enjuagas tus sueños
Confieso que duele observarte, pero confieso también que este pecho se colma de
todas las flores, de todas las nubes y todos los nidos que lavan tus manos
A ti, incansable mujer que destellas la piedra, que en cubetas opacas deshaces deseos y sudores dedico el dolor de estos ojos
Porque tú eres la causa del sueño arruinado, pero también el torrente de afán que depura molicies. La indiferencia no agrede tu espalda.
A ti y a esa anciana que sé que bendice su harina dedico los fuegos que hornean los
sentidos
Y a ti que posees este río de palabras, a ti te pregunto:
¿A quién le dedicas un trozo de dicha? ¿Quién te merece soñar que le extirpas la
roca y el sol y permutas un rostro de arrugas y esmero por dos realidades?
Una lavadora y una secadora cuyos motores provean de un instante para contemplar la lluvia
Ahora voy a dormirme, la indiferencia pulula lejana

miércoles, 5 de agosto de 2009

Shenandoah


Maldita luz que
Has llegado
Luz destructora
De todo castillo
Que en ti
Oscuridad
He fundado
Pero bendita
Tu mano que
Alumbra el
Lugar
Donde no había
Castillos y
No había
Existencia

miércoles, 29 de julio de 2009

Equilibrista





Suelo ser apacible,
recordar sufragar una risa en algún punto medio de
un día que despierta prometiendo todo y de pronto
está muerto.
Aun así, sobre el día que fenece, bajo el cielo de
un dios prometido por muertos, es casi posible
atisbar un retozo en el karma aún dormido.
Contemplar por segundos la chispa hilarante asediando
las calles.
Conocer de antemano que toda esa intriga buceando en
el aire no escapa jamás al gravamen de un sueño.
Esto es en sí el equilibrio en el diáfano aliento,
el saber que en las gradas azules las nubes no heredan
un hálito humano en la soga que adhiere el temblor de dos polos,
recorrer paso a paso la orgía de la muerte y
sentir su caricia, su aplauso, su tregua infinita.
Soy apacible en la holgura del cielo, soy apacible si
existen gaviotas y graznan su aceite en el llano sin patria,
un vendaval donde todo es infame, todo, salvo este
resquicio de luz que se escapa de un todo podrido en
las cosas de un mundo agrietado al final de mis ojos.

miércoles, 22 de julio de 2009

Amantes de Sumpa






Llegará una noche, mi amor,
en que ella misma, la noche y
su usual desenfreno nos abra
las tumbas buscando agobiada
la orgía que otra noche inhumó
entre los siglos.

Dispondrá del trascabo en sus
manos oscuras, es tan negra la
noche, son tan pesados sus
dientes de acero en las almas
de niebla.

Por qué no aceptar simplemente
el cerrar las miradas, sortear
cada verso en el tiempo y
quedarnos los dos dormitando en
un cuerpo.

Pero nunca seremos la paz de
un sepulcro ni mil cruces juntas,
porque siempre deseamos ser
ave que llega, reposa un instante
ante el mar en reposo y se marcha
al edén donde apunten sus alas.

Que ingenua será su mirada al
posar su caricia en dos rosas
ausentes: tu rosa adherida a tu
pecho entre rosas aún vivas,
y la mía, mi rosa bermeja,
mi rosa gitana empuñando en
su mano una espina enclavada en
la oscura garganta.

Porque ya no estaremos, mi amor,
porque no habrá estertor ni color en
las cosas que acalle el murmuro en
la boca del cielo.

La oscuridad no podrá contener su
arrebato invisible, una estocada será
suficiente, no somos verdugos, no
somos heraldos de oscuras venganzas.

Somos el único tango después del
portón donde el baile no existe, somos
la almohada en la cama del tiempo,
somos los ríos enramados en un solo
brindis con todas las copas y todos
los labios.


Tal vez un grito será el caminante,
el hombre del puente que anude en
sus pasos la sombra y disuelva en
sus ojos la luna que un día alojó
a los amantes que fuimos y aún
somos aquí en esta tierra de polvo,
palabras, y rosas aún rojas.

martes, 21 de julio de 2009

Agonía


La agonía de
los vivos
cabalga en
fantasmas que
el eco dibuja
en un lago
incapaz de
mojar su
epidermis

Ella es ese
grito que
habita una
gota de
sangre en
los días
del futuro.

La estepa
que el tiempo
cobija en la
sombra debajo
del humo y
la eterna
campana.

viernes, 17 de julio de 2009

Equipaje

Dejaré tras de mí aquellas cosas que nunca existieron,
dejaré en los silencios palabras terribles,
dejaré en el anuario los meses sin uso,
dejaré tres deseos postergados rodeando la hoguera,
dejaré a las palomas las migas del pan cuyo aroma jamás me
llevó hacia sus trinos.
Dejaré mis nostalgias trotando sin dueño,
dejaré al Odiseo sin su Itaca.
Dejaré en mis maletas antiguos otoños,
dejaré en mis camisas la flor que estampó cada ramo en
tus ojos.
Dejaré el arlequín sonrojado en sus sombras.
Dejaré en nuestro álbum las fotos que el tiempo tomo de nosotros.
Dejaré las siluetas atadas al siglo.
Dejaré tu mirada en el riel de mis ojos.
Dejaré el caracol con los vientos alisios cantando en su fondo.
Dejaré este poema y mil otros velando en tu oído el aroma del hombre.
Dejaré de ser hombre y seré sólo verso.

lunes, 13 de julio de 2009

Poesía Aerodinámica

Mi mejor
poema
lo escribí
ante el
viento.

Por eso
no llegan
a ti
mis palabras.

domingo, 12 de julio de 2009

Oda al agua

En el centro del sol
una gota de ti simboliza universo.
Eres azul porque lavas en ti las
cesáreas del cielo.
Pero también eres clara como
agua divina.
Eres lozana substancia que logra rendir el
insomnio en la roca y cubrir de caricias
la novia en tus fondos.
Eres heraldo del ángel dormido en las
algas azules.
Vences el fuego asfixiando serpientes.
Das a las olas sus óleos de espuma y
después las revives y en ellas reencarnas.
Únicamente tu boca ha besado el amor que
ha dormido en tus ríos.
Eres la gota de tinta que inventa un
idioma en los átomos ebrios.
¿Cómo nombrarte sin luego decir que existí en
tu placenta?
De un hato de estrellas desciende tu aliento al
orgasmo del brillo, porque en ti cada nube ha
engendrado el vapor que socava el infierno.
Agua te nombro y te nombras tú misma.
Agua de Asbaje, agua de luz, de marfil,
de moliendas.
Agua extranjera, agua de Europa, de Dios,
de mil pozos.
Inalcanzables tus piernas bordean el encierro.
Toda tu piel es de tersa escafandra al
amparo del tiempo.
De hielo es el sueño de un Circe en silencio que
ostenta guardarte.
Un duelo de perlas diamantan tus ojos.
El sol siembra en ti sus luciérnagas rotas.
Tú te deshielas en fábulas blancas que aprenden
las letras que irán a ser lluvia.
La historia te exhala en un geiser de niebla y entonces
compartes tu libro de abismos, de monstruos,
de barcos hundidos.
¿Qué mascarón pinta el árbol flotante en la sombra del
cielo?
Abres desnuda tus brazos y das luz al hombre en
lejanos orientes.
Bañas en ti el horizonte en desalma y lo instruyes la
noche en que enciende sus venas.
Inmaculada tu voz de sirena hipnotiza los vientos.
Alzas tu mano y ordeñas las ubres que oculta la luna.
Tienes prudencia de sólo mamar una pinta de estrellas,
porque basta una gota de súbita leche y despierta el
dragón cuyo aliento es la hornilla que cuece agua nueva.

lunes, 6 de julio de 2009

Gota de lluvia


Toda gota de
lluvia al caer
resquebraja un
secreto.

Sólo escapa un
murmuro que
a penas confiesa
una letra marina.

jueves, 2 de julio de 2009

Osarios de olvidos



Al recorrer
los raudales
del fuego
las únicas
cruces que
no se incineran
son las que
guardan los
restos de
aquellos olvidos
que fueron
promesas por
toda la vida.

viernes, 26 de junio de 2009

Sor Juana



Con sumo cuidado diré que te quiero,
que en cada palabra desnudo el
respeto anudado a tus Venus.
Beso en Secreto a la Helena que
asoma a tu frente Atenea.
Eres el verso que pare una a una las
sartas bondades.
Amo decir que existí en tu respiro.
Oh, mujer luz de infinitos volcanes.
Todo tu arrojo conlleva en las
flores Sor Juanas palabras.
Porque cada palabra del mundo reposa en
tus ojos.
Te hablo de tú porque soy la palabra.
Ella es tu cuerpo en la cruz que te habita,
ella es el dios que a tu sangre reescribe.
No hay un edén ni un averno dantesco que
a ti te arrebate del libro que hoy versas.
Voy a callar para entrar en la noche,
pero no olvidaré que mil monjas Alférez no
enfrentan jamás una sola Sor Juana.

lunes, 22 de junio de 2009

Diluvios divinos


Dios es estatua de sal
que asomó hacia los
hombres.

Todo este mundo
azulino ha quedado a
merced de las olas
Gomorras.

Tal vez un justo
exonere el pecado en
el sol de los siglos.

Mientras estamos aquí,
transbordando en la
espina del pecho la
oscura botella que
aguarda el diluvio.

viernes, 19 de junio de 2009

Ventisca


Que buen buril es el viento.
Barre fantasmas,
pasa esposando al suspiro que
hiere al amante esposado a las horas.

lunes, 15 de junio de 2009

Alumbramiento

Cuando amanece no soy, no he nacido
Paulatinamente dan luz las palabras
Poco a poco conciben las sombras
El rosicler resplandece
Las coplas presagian
Un clamor abre sus muslos
Ella me escribe una letra
Después las pestañas
Un primer verso diseña mi historia
Ahora he nacido
La poesía ha dado luz
Y ahora existo